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Siconautas Pt. I

Siconautas Pt. I

Ella lo conoció en el kilómetro 192.200, la mitad del camino entre la luna y la tierra. Él iba de vuelta al espacio, luego de una temporada corta en la atmósfera terrestre en la que decidió explorar parte de ese mundo.
Ella vivía desde su nacimiento en ese mismo punto y no conocía nada más que la inmensidad del espacio, con las estrellas y el sol mirando desde lejos. Él era, de hecho, el primer ser que se le acercó en su vida entera.
Ella y Él se saludaron de manera protocolar. Él estiró su mano y Ella decidió ir a tomarla. En el momento que hicieron contacto, en su mente se prendió una luz que nunca había visto antes. Cuando sus dedos se tocaron la energía fluyó desde la punta de sus uñas, recorriendo su torrente sanguíneo y se fue a posar a la izquierda de su pecho. Él sintió su
repentino cambio y sonrió.

Ella le contó de su vida, del tiempo que ha pasado en el espacio. De cómo los cráteres de la luna se ven inmensos y cómo los continentes de la Tierra tienden a desaparecer cada vez que el sol se esconde detrás de Venus.
Él le habló de los viajes que ha hecho desde que decidió convertirse en lo que es. Cómo aprendió que las partículas no obedecen leyes físicas, que se encuentran en la mitad de la nada y explotan, creando energía. Que esa misma energía vuelva explotar, muere y revive.
Y vuelve a morir. Él entendió que entre su cuerpo y su mente no existían barreras reales, que lo convencional es lo que limita a que estas se encuentren y se fusionen con el universo. Qué todos somos parte de un todo.

Ella y Él estuvieron conectados por horas, meses. Quizá fueron años. En la mente de Ella todo era maravilloso. Creía que podía morir en ese mismo instante a su lado y que nada iba a importar. Qué junto a Él se iba a convertir en parte de la energía universal. Hasta que en
un momento todo terminó.

Él volvió a estirar su mano para despedirse, pero Ella no quiso recibirle el gesto. Él había decidido que era momento de seguir el camino en dirección a la luna y terminar de recorrer los 192.200 kilómetros que le faltaban hasta finalmente llegar al punto deseado. No le dijo que iba a hacer después de arribar, ni si iba a retornar alguna vez a la tierra. Simplemente
dio media vuelta y se fue.

Ella se volvió a quedar ahí, en medio del espacio, de las estrellas. En la mitad de la tierra y la luna. Con la energía del lado izquierdo del pecho apagándose.
De repente escuchó un ruido.
¿Cómo pudo oír eso si en el espacio no se escucha nada?

Originally posted 2017-02-19 20:47:16.

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