Para divertirse hay varios juguetes como también un periodo en la cuál te recreas con enteógenos y psicodélicos.
Llega un punto en que ya no se usan para divertirse y la búsqueda es directamente con un norte.
Una persona que se respeta, quiere y cuida su entorno (físico y social) jamás será un ‘adicto’ a los hongos, LSD, mezcalina, san pedro, peyote ydmt entre algunos.
Una persona que ha vuelto de este tipo de viajes cambia radicalmente. Desde su alimentación a sus hábitos, dejan las adicciones, entiende lo que es la empatía y puede pensar por si mismo. Lo necesario es subjetivo a la búsqueda y las herramientas que se usen solamente será el camino para su llegada.


