Hawaii: Visitantes deberán Portar Historial de Vacunas para poder Ingresar al País

Prepárese para el control y los pasaportes de vacunas.
Sin vacuna, sin viajes.

Muchos gobiernos están buscando vías para salir de las medidas restrictivas de distanciamiento físico impuestas para controlar la propagación del coronavirus, el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2). Una propuesta que algunos gobiernos han sugerido, incluidos Chile, Alemania, Italia, el Reino Unido y los Estados Unidos,  es el uso de pasaportes de inmunidad, es decir, documentos digitales o físicos que certifican que un individuo ha sido infectado y es supuestamente inmune al SARS-CoV-2. Las personas en posesión de un pasaporte de inmunidad podrían estar exentas de restricciones físicas y podrían regresar al trabajo, la escuela y la vida diaria. Sin embargo, los pasaportes de inmunidad plantean considerables desafíos científicos, prácticos, equitativos y legales.

El 24 de abril de 2020, la OMS destacó el conocimiento actual y las limitaciones técnicas, y advirtió que

” aquí no hay evidencia de que las personas que se han recuperado de COVID-19 y tengan anticuerpos estén protegidas de una segunda infección …   En la pandemia, no hay evidencia suficiente sobre la efectividad de la inmunidad mediada por anticuerpos para garantizar la precisión de un ‘pasaporte de inmunidad’ “.

En un tuit de seguimiento, la OMS aclaró que se espera que la infección con SARS-CoV-2 resultará en alguna forma de inmunidad. Se debe tener precaución sobre cómo se utilizan los estudios serológicos a nivel de población y las pruebas individuales. Aún no se ha establecido si la presencia de anticuerpos detectables contra el SARS-CoV-2 confiere inmunidad a una infección adicional en humanos y, de ser así, qué cantidad de anticuerpo se necesita para la protección o cuánto dura dicha inmunidad. Datos de datos suficientemente representativos Los estudios serológicos serán importantes para comprender la proporción de una población que ha sido infectada con SARS-CoV-2. Estos datos pueden informar decisiones para aliviar las restricciones de distanciamiento físico a nivel comunitario, siempre que se usen en combinación con otros enfoques de salud pública.

El uso de datos de seroprevalencia para informar la formulación de políticas dependerá de la precisión y confiabilidad de las pruebas, particularmente número de resultados falsos positivos y falsos negativos, y requiere una validación adicional. A nivel individual, esta confiabilidad podría tener ramificaciones de salud pública: un resultado falso positivo podría llevar a un individuo a cambiar su comportamiento a pesar de ser susceptible a la infección, potencialmente infectarse y, sin saberlo, transmitir el virus a otros. Las políticas dirigidas a individuos basadas en pruebas de anticuerpos, como los pasaportes de inmunidad, no solo son poco prácticas dadas estas brechas actuales en el conocimiento y las limitaciones técnicas, sino que también plantean preocupaciones legales y equitativas considerables, incluso si se rectifican dichas limitaciones.

Artículo completo: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31034-5/fulltext

 

Hawaii ha comenzado a poner en práctica la segregación por inmunidad

Podemos ver a través de su página web https://health.hawaii.gov/travel/ el nuevo formato para poder ingresar al país, solicitando historial de vacunas, registro médico y una extensa lista de condiciones.

 

Lo que de primera vista parece ser una campaña de prevención de salud, poco a poco se convierte en control con pérdida de libertad paulatina por parte de un gobierno que mostrará al mundo como realmente cerrar sus fronteras.

Sin embargo, otra forma de destruir aún más la economía, enfermar a las personas, enriquecer a los delincuentes,  esclavizándonos hasta el punto más inhumano.